viernes, 25 de noviembre de 2011

La vuelta del triunvirato, en duda


JON BURGOA | Madrid
Ecos y rumores de una próxima vuelta del trío madrileño Mecano han saltado las alarmas del mundo de la cultura y de la música en España y parte de Hispanoamérica. El anuncio lanzado por José Antonio Abellán en su programa de ABC Radio, ‘Abellán en Punto’, incitaba a hablar del tema en foros y debates especializados, y no tanto, sobre si es verdad o no que las rencillas han pasado a un segundo lugar y que el icono pop de la década de los 80 en España volverá a vivir una nueva etapa de la mano de los hermanos Nacho y José María Cano y Ana Torroja en una gira multitudinaria prevista para el año que viene con más de ochenta conciertos por varios países, algo deseado por sus fans, que anhelaban el regreso de Mecano.

El grupo, formado en 1981, publicó seis discos hasta 1992, año en que decidieron tomarse un tiempo, que tornó en separación tras la gira de su último disco Aidalai, reapareciendo fugazmente en 1998, cuando publicaron Ana, José y Nacho; un doble CD con los éxitos del grupo además de ocho canciones nuevas. Tras la gala de los Premios Amigo de ese año, en la que José María anunció que se retiraba del grupo, el telón bajó sobre el grupo, hasta la fecha.

Proyectos por separado y de diferente resultado han caracterizado a los tres en estos años. El más solvente fue Nacho, quien, además de varios discos en solitario y colaboraciones, ha dado vida a tres musicales; dos de ellos dedicados a su ex grupo Mecano: Hoy no me puedo levantar y En tu fiesta me colé, una versión para los más pequeños, así como A.
José María, además de un proyecto en solitario que no llegó a buen puerto, y un proyecto de ópera ambicioso que terminó por ser una ruina económicamente, ha hecho frente a una demanda de su ex pareja por supuestos malos tratos. Actualmente vive en Londres, donde sigue desarrollando su faceta cultural.
Ana, por su parte, ha lanzado también discos en solitario, el último en septiembre de 2010, además de llevar a cabo una gira junto a Miguel Bosé.

La noticia de que pueda producirse una reaparición del grupo a finales de año sólo la saben, de primera mano, los componentes del grupo y José Antonio Abellán, quien dio a conocerlo a los oyentes de su programa, de mano de alguien cercano al grupo; así como Javier Adrados, biógrafo del grupo y agente de Nacho y Ana. El entorno no oficial del grupo asegura que las discrepancias entre los hermanos siguen vigentes, lo que puede que imposibilitar que se unan para una gira completa. Las suposiciones sobre si es cierto o no ya han hecho sonar los teléfonos de su discográfica, Sony Music, así como de su ‘management’ Rosa Lagarrigue (RLM); siguen intentando en ese objetivo con la misma fuerza de hace veinte años, pero “no hay nada cerrado”. Pasará el tiempo, a la espera de dar sentido a la frase final de El uno, el dos, el tres.

Mecano se consolidó a comienzos de los 90 como uno de los mejores grupos de pop en español, con más de 25 millones de ventas; autores de canciones tan conocidas como Hoy no me puedo levantar, Me colé en una fiesta, Barco a Venus, Aire, Hijo de la Luna, Cruz de navajas, La fuerza del destino, Un año más o El 7 de septiembre.

jueves, 24 de noviembre de 2011

Freddie Mercury, 20 años sin él


JON BURGOA | Madrid
Tal día como hoy, hace veinte años, el 24 de noviembre de 1991, nos dejaba el vocalista y lider del grupo británico Queen, Freddie Mercury. Víctima de una bronconeumonía complicada por el sida murió en su casa. Una de las voces más recordadas de la historia de la música moderna. Carismático y genial, era un prodigio en sí mismo.
Farrokh Bulsara, antes de darse a conocer en la metrópolis como Mercury, había nacido en el seno de una familia parsi de Zanzíbar, antigua colonia británica, en 1946.

Cuando decide residir en Londres, en 1970 conoce a Brian May y a Roger Taylor, posteriores guitarra y batería del grupo. Conformados para formar un grupo, la búsqueda del bajista dura poco tiempo, cuando John Deacon se les ofrece para una audición. Nacía entonces Queen.

Este cuarteto, que no imaginaba la repercusión a largo plazo que tendría, empezó su andadura en la música en 1971.

Tras la publicación de tres discos, el primer gran éxito les llegaría en 1975 con Bohemian Rhapsody, perteneciente al disco A Night at the Opera. Considerados por muchos el primer videoclip de la historia, este single les valdría el salto a la fama.

A partir de aquí, el grupo siguió in crecendo, consolidándose en la década siguiente como una de las mejores bandas de rock británicas.

1986 está en la mente de los millones de seguidores del grupo por, primero, ser el año de la publicación de A Kind of Magic y, segundo, por los dos conciertos que hicieron en el antiguo estadio de Wembley, cuyas entradas volaron en apenas seis horas. El disco, aparte de dar promoción al single homónimo sirvió para dar banda sonora a la película Los Inmortales.
Freddie Mercury fue el artífice de una de las enseñas de los JJ.OO. de Barcelona 92. Su colaboración con la soprano Montserrat Caballé dio lugar a Barcelona, himno de los Juegos y reconocido himno del sueño olímpico español.

Antes de la publicación del penúltimo disco del grupo, The Miracle (1989), a Freddie Mercury se le diagnosticó el Sida. Una enfermedad relativamente nueva, de la que los médicos no tenían indicios de cómo se formaba ni sabían qué medios podían erradicarla. Hasta su lecho de muerte, él lo mantuvo en secreto, y sólo a partir de rumores que se generalizaron días antes de fallecer dio un comunicado en el que lo confirmaba.

En 1991, meses antes, lanzaban al mercado Innuendo. La canción The Show Must Go On parecía ser un mensaje incriptado sobre el estado de Freddie, quien ya había salido en fotografías con un aspecto demacrado. Seña de este deterioro viene a ser I'm Going Slightly Mad, cuyo videoclip fue rodado en blanco y negro para evitar que se vieran las marcas.

El 23 de noviembre, a medianoche, se hacía público el comunicado en el que confirmaba que tenía Sida. Al día siguiente, sobre las siete de la tarde, moría en brazos de su amante, Jim Hutton. Fue una pérdida irreparable. Su casa apareció engalanada con miles y miles de flores y fotografías en la que lamentaban su pérdida. Al año siguiente, los tres componentes restantes de Queen celebraron un concierto homenaje en su memoria, nuevamente en Wembley.
Este concierto congregó a 72.000 espectadores y a artistas de la talla de Elton John, George Michael, Lizza Minnelli, Guns N' Roses o Metallica, entre otros.

Su recuerdo sigue estando vigente veinte años después. Millones de fans le recuerdan desde el cariño, y muchos se preguntan qué hubiera pasado si hubiera aguantado un año más, debido al avance de la medicina. Freddie hoy tendría 65 años.

El proyecto de llevar su vida al cine, como una biopic, a pesar de los rumores de cancelación y renovación que salen, sigue vigente. Sería interpretado por el actor británico Sacha Baron Cohen, artífice de Ali G o Borak, aunque también se propuso para el papel a Johnny Depp. Esta producción contaría con el respaldo financiero de Robert de Niro, así como la bendición de los tres componentes del grupo.

lunes, 21 de noviembre de 2011

De Zapatero a Rajoy


JON BURGOA | Madrid
A buen entendedor, pocas palabras bastan. Creo que con esta frase, este estudiante de Periodismo resume la jornada electoral de la que fue testigo ayer, 20 de noviembre.
Esta mañana, esa frase nos servía a muchos. Cruces de miradas sabiendo el resultado de la pasada noche y lo que ello supondrá a partir de ahora durante cuatro años. Se piensa y se reflexiona por dentro, cada uno con su versión de los hechos y con su historia particular. Pero todos a sabiendas de que España ha sido unánime. Quiere el cambio.
Mucha gente se queda con el titular de la jornada. EL PAÍS: "La crisis da todo el poder a Rajoy"; EL MUNDO: "El mandato del cambio"; ABC: "Triunfo histórico" o LA RAZÓN: "Confianza absoluta" entre otros.
Todas las portadas coinciden. Hablemos del Partido Popular. Más que cinco minutos de gloria, tiene todos los quioscos esta mañana. Mariano Rajoy consigue su mayoría absoluta con 186 diputados, batiendo récords de los populares desde su creación y dejando atrás a Manuel Fraga y José María Aznar en cifras.

¿Pero cuál ha sido el devenir socialista? He visto consternación y lágrimas de impotencia, aun a sabiendas de lo que iban a tener. Esa sensación que sabes que algo sale mal pero hasta el momento en que se confirma, te aferras a un hilillo, hipotético, de esperanza.
110 diputados. Si pensaba que la mala gestión de la anterior legislatura auguraba malos resultados, desde luego no eran tan malos en mis cábalas. 110 diputados; 59 menos que en el 2008. Por debajo del mínimo que supuso los 125 de Joaquín Almunia. Peor que los 118 de 1977 con Felipe González. Cabe recordar que en ese momento, España estaba saliendo de un proceso de transformación propia que le iba a llevar por cambiar todo su modelo político, de dictadura a monarquía, consolidando la democracia. Eran otros tiempos, y la crisis que nos azota no entraba en los planes de ninguno de esa época.

Vi el discurso de Alfredo Pérez Rubalcaba anoche en la sede de Ferraz. Más que tristeza por no conseguir buenos resultados, creo que no se nos pasó pensar siquiera en victoria, era una imagen que daba pie a pensar en el ciclón que va a ser el partido a partir de hoy. Traicionadas las bases, pisados los principios que muchos defendieron y por los que sufrieron, con unas formas de gestión para nada asequibles a un modelo ideológico propio y con unos políticos pésimos, toca -casi como una imploración generalizada- plantearse el cambio de rumbo. Dije el pasado viernes que es necesario, fueran los que fueran los resultados, una reflexión profunda mediante congreso para poner la nueva dirección. Esta mañana, el presidente en funciones del Gobierno y secretario general del PSOE, José Luís Rodríguez Zapatero, anunciaba que se producirá en febrero. Casi tres meses en los que las dudas van a estar sobrevolando a los candidatos. Él, hasta que se produzca, seguirá en la dirección. Sigue en el aire qué pasará con Rubalcaba y con su rival interina, Carme Chacón. ¿Se repetirá el numerito del mes de abril?

Pero volviendo a lo que fue la jornada, ya que esto son hechos futuros, no se produjeron grandes cambios. Todo con normalidad, hasta incluso las papeletas nulas con lonchas de chorizo o caras de "trollface", ya recurridas en las municipales de mayo. Iba a votar y la estampa era la típica de un domingo. Y recalco. En los diez minutos que estuve en mi colegio electoral, puedo asegurar que, salvo los que estaban en algunas mesas, era el único menor de treinta años. El resto, señores mayores con sus respectivas esposas, muchos de los cuales, pregunté, salían de misa o se disponían a ir seguidamente.

Sigo defendiendo, quizá reivindicativo pero tranquilo conmigo mismo, que ir a votar fue lo mejor que pudimos hacer los españoles ayer. Aunque doce años después se repite la misma cantinela.

Por la tarde empezaban a salir los primeros sondeos. Un periodista en la sede de Génova cazó a Ana Mato y Miguel Ángel Cañete sonriendo viendo una hoja con dos cifras: "117" y "185". Resultados provisionales que iban sacando paulatinamente. En Ferraz contaban con cifras cercanas. Se acercaban las diez y ya mandaban avisos pidiendo a redacción acercar más fotógrafos y redactores a los alrededores de la calle Génova número 13. La congregación de gente iba en aumento, augurando una noche de celebración de la "marea azul".

Dicho y hecho. En Ferraz, como el que dice, cuatro gatos; en Génova, ciento y la madre. Un DJ que además de poner el Waka Waka de Shakira, se esmeró poniendo Paquito el chocolatero o Viva España de Manolo Escobar. Todo ello, con la comparsa de decenas de banderas españolas, castellanas y la azul del partido. El colofón final se vivía en el balcón de la sede. Mariano Rajoy acompañado por su mujer, Elvira; por Ana Mato, Dolores de Cospedal, Soraya Saénz de Santamaría, Esperanza Aguirre, Esteban González Pons, Pío García Escudero y Alberto Ruíz Gallardón. Posiblemente, ahí había dos futuros ministros acompañados del presidente.

"Un bote, dos botes, socialista el que no bote" o "Rubalcaba, el chollo se te acaba" eran algunas de las frases que sonaron en Génova. No le dí mucha importancia. Es lo típico, al igual que en el 2008 en Ferraz. El efecto contrario. La novedad, una pancarta en la que se podía ver "Ni con 16 ni con 18. Aborto abolición".

"Mañana por la mañana estaré aquí trabajando" fueron las palabras de Mariano Rajoy, emocionado en el balcón. Ante los periodistas, se presentó contento. Prometiendo ser el presidente de todos los españoles -tiene por delante una misión cruda- asegura que "no habrá para mí otros enemigos que el paro, el déficit, la deuda excesiva, el estancamiento económico y todo aquello que mantiene a nuestro país en estas críticas circunstancias". "No habrá milagros, no los prometí" fue otra de las frases que dijo, y es que el nuevo ejecutivo tiene ante sí una misión complicada que ha de pasar.

Nos esperan cuatro años de populares, tras ocho de etiqueta socialista. ¿Cómo nos va a ir? Es algo que sinceramente me acongoja pensar. Obviamente, si el ejecutivo consigue cumplir con lo estimado y terminamos por pasar este bache, será bueno para ellos. Aumentará su potencial y tendrá mejores críticas. Pero no dependerá sólo de nosotros. Sarkozy y Merkel nos estarán preguntando constantemente.

En cuanto al PSOE. Repito. Catarsis. Esa es la palabra. Cambio, compromiso, renovación y espíritu de lucha. Sólo así veo capaz de afrontar la nueva situación. Es sabido por todos que se tardará muchos años en volver a ganarse el favor de los españoles, pero saben que para conseguirlo han de iniciarlo ya. Rubalcaba no creo que aguante demasiado. Si se le da una segunda oportunidad, le esperan cuatro años de agónica oposición mentándose en quien le puso ahí, sabedor de que la mala gestión de su predecesor y las cifras del paro han empujado una cantidad abrupta de sus votos -cuatro millones menos- a otros partidos. Izquierda Unida y Unión, Progreso y Democracia han sido los más beneficiados de ese reparto, excluyendo al Partido Popular, que tiene la mayoría absoluta. Izquierda Unida quintuplica sus escaños (11), sus mejores resulta desde 1996 con Julio Anguita. Tendría que ser un aviso para el PSOE, pues son muchos los desencantados del socialismo que han delegado en IU. Y lo sé por cercanos a mi persona. No se quiso dar la confianza a Rubalcaba por el desvío que estaba tomando la situación.

De los recortes aún no sabemos el 100%, aunque sabemos que habrá. ¿Cuál será el primero en caer? ¿Sanidad? ¿Educación? ¿Desempleo? Aseguró no tocar pensiones, pero todo puede darse. ¿Ley de dependencia? ¿Abolición de la Ley del Aborto? ¿Prohibición de los matrimonios homosexuales? ¿Prohibir que adopten? De esto, un par; y todavía nos quedan cuatro años para acordarnos de aquel 20-N y reflexionar largo y tendido. De ello entiendo que este aviso de recortes es como un iceberg, sólo nos ha mostrado la parte superior. Y lo peor está debajo, oculto de la vista de la mayoría.

Esta legislatura va a ser la más variopinta. Hasta trece grupos representados. Con respecto al tema de Amaiur me reservo mi opinión, obviamente no incluida en ningún post. Pero la medida de que Rajoy no vaya a hablar con este grupo parlamentario -tiene 7 diputados- me parece una negligencia. No me gustaría pensar que vayamos a acabar de esta manera. Espero que el nuevo Gobierno cumpla con sus objetivos de crear empleo, acabar con la crisis y bajar el déficit. Al fin y al cabo, más de diez millones de españoles les han votado. Aunque me costará tiempo ver a Mariano Rajoy como presidente del Gobierno. A mí y a todos aquellos que decidimos no votar su candidatura.

viernes, 18 de noviembre de 2011

Bajando el telón, por el momento


JON BURGOA | Madrid
Quedan menos de 48 horas para que los colegios electorales cierren, después de una jornada que se prevé agotadora, a la par que emocionante. En el camino, detrás nuestra, dejamos dos semanas de intensa, devastadora y, por qué no, cansada, campaña electoral, que ha brindado especial protagonismo a aquellos con más posibilidades de representarnos durante los próximos cuatro años. Mañana es jornada de reflexión, algo que poco va a ayudar, pues son muchos los que ya lo tienen decidido, antes incluso de que comenzara la campaña electoral. Alternativa o continuidad, me llegaron a decir. Todo ello, sumado con un único -y triste, todo hay que decirlo- debate televisivo. Parece que el dar turno a la réplica con un segundo o ampliarlo a tres o cuatro bandas no interesó.

Hoy, mientras escribo estas líneas, los partidos políticos ya están ultimando sus últimos actos de cierre de campaña electoral. Pedir el voto y aunar esfuerzos, todo ello con el ataque al enemigo, cómo no. Veo a un Rubalcaba más tranquilo y convencido de sí mismo, más aún después de leer su entrevista en EL PAÍS. Aunque es conocedor, y no lo niega, de las encuestas que no le dan como vencedor, ni queriendo, de las elecciones. Y es que la gestión que deja José Luís Rodríguez Zapatero, desaparecido durante la campaña, le va a pasar factura a los socialistas. No va a ser algo temporal, al menos es lo que pienso. Esto va a dejar noqueado al PSOE, quien tendrá que debatir seriamente con las bases del partido para ver a dónde quieren ir.

Tengo en mente el Congreso de Suresnes, punto de incisión del partido, que sirvió para preparar al socialismo en los últimos compases del régimen franquista. Algo así, en mi mente, es lo que veo que necesitan. Volver a recuperar el apoyo de los ciudadanos; todos los defraudados, y con razón, que no van a volver a confiar en estos comicios en Rubalcaba y compañía, y cuyo voto irá o a la opción que muchos barajan, coherente en principio, que sería invertirlo en Izquierda Unida o, por otra parte, la que no quieren ver y todos temen, que caiga en saco roto concediéndose al Partido Popular. "Nosotros no tenemos la culpa de esta traición, son los del partido los que nos han traicionado".

Es una fría y lluviosa jornada en Madrid, y los partidos terminan aquí sus campañas. El PSOE prepara en Fuenlabrada, concretamente en el pabellón Fernando Martín, el acto final con el que cerrarán la campaña electoral más complicada de su historia democrática. Alfredo Pérez Rubalcaba viene de librar una de las batallas electorales más duras, y de pedir el voto y la confianza junto al presidente de los socialistas, Manuel Chaves, y el presidente de la Junta de Andalucía José Antonio Griñán en la ciudad gaditana de Jérez de la Frontera, por cuya provincia es diputado. Sobre las 22:40 dará lugar el último mitin, donde estará acompañado por el alcalde de Fuenlabrada, Manuel Robles, así como por su número dos y coordinadora de la campaña electoral, Elena Valenciano y Tomás Gómez, secretario general de los socialistas madrileños.

El Partido Popular viene envalentonado, aupado por las encuestas que le dan como ganador por mayoría absoluta. Ninguna encuesta es fiable al cien por cien, pero todas auguran un aumento considerable del número de escaños, rebasando la mayoría absoluta (176 diputados), situándose con 185/195 diputados, superando el máximo obtenido por José María Aznar en su segundo mandato en el año 2000, con 183 diputados. En las mismas elecciones está el mínimo socialista, que contaba en aquel momento con Joaquín Almunia, que tuvo 125 escaños. Habría que retroceder hasta las elecciones generales de 1977 (118) o 1979 (121) para ver los mínimos históricos con Felipe González. Cifras que suenan a las que podría conseguir el PSOE en las presentes elecciones.

Mariano Rajoy afronta su último episodio de la campaña electoral arropado por los suyos en el Palacio de los Deportes de la Comunidad de Madrid. El candidato popular estará acompañado por Esperanza Aguirre, presidente de la C.A. de Madrid, y por Alberto Ruíz Gallardón, alcalde de la ciudad; así como numerosos afiliados, simpatizantes y diversas autoridades municipales, regionales y nacionales del Partido Popular y de las Nuevas Generaciones. Entre otros, Ana Mato, María Dolores de Cospedal, José María Aznar o Soraya Sáenz de Santamaría, quien aparece en escena tras dar a luz a su primer hijo.

La entrevista concedida al director de EL PAÍS, Javier Moreno, publicada ayer jueves, ha dado que hablar. Básicamente, porque es a última hora cuando todo se hace deprisa y las palabras se entienden menos. Nos encontramos con una serie de avisos que no dio en su debate con Rubalcaba. Prometió no hacer recortes en los derechos básicos. Pero pasan las horas, pasan los días y nos encontramos conque de todo ello, sólo promete salvaguardar las pensiones. ¿Dónde pueden quedar la educación y la sanidad pública? Es el temor que muchos ven en dar la confianza a los populares. La última palabra la tienen ellos, y cuando se sepa, se descubrirá de dónde hay que cortar el hilo. Ejemplo de ello puede ser la ley de dependencia, que si se lleva a cabo el guión previsto, no saldrá nada beneficiada en todo esto. Con respecto a dos temas "espinosos" en el feudo de Génova, no quieren opinar de momento: matrimonio homosexual y aborto.

Por su parte, Izquierda Unida cierra su campaña partiendo como cuarta fuerza dominante -tras CiU- en intención de voto, según el baremo de diversas encuestas. El Palacio de Cristal de Arganzuela es el lugar elegido por Cayo Lara para pedir el voto útil y concluir el último acto en estas elecciones generales, secundado por Gregorio Gordo, portavoz de IU en la Asamblea de Madrid, y Ascensión de las Heras, número dos del partido por Madrid.

Por último, Unión, Progreso y Democracia (UPyD) hará lo mismo en el Salón de Columnas del Círculo de Bellas Artes de Madrid (c/ Alcalá 42). Dicho acto estará liderado por la candidata del partido, Rosa Díez, acompañada por su portavoz en el Ayuntamiento de Madrid, David Ortega.

Con todo ello acaba este día, viernes 18 de noviembre del 2011. Mañana, jornada de reflexión y pasado, elecciones. Ese día estaremos convocados a las urnas millones y millones de españoles para ejercer nuestro derecho al voto. Por el momento, esta función baja el telón, descansando para su próxima función, prevista para este domingo sobre las 22 horas, posiblemente con actores diferentes.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Buena chica

Gran canción de los hermanos Urquijo. Gracias Álvaro y Enrique por ello. Nuevamente, vuestras letras coinciden con muchas situaciones.

lunes, 7 de noviembre de 2011

Johnny Depp, un actor hecho personaje


JON BURGOA | Madrid
Carismático, polifacético y coulrofóbico (con fobia a los payasos). Así se podría definir a Johnny Depp (1963), uno de los actores más taquilleros de la industria del cine norteamericano. Ganador del Globo de Oro, varias han sido las voces que lamentan que en su currículum aún no haya ningún Oscar, aunque sí nominaciones. Desde sus comienzos con Freddy Krueger a ejercer la piratería como Jack Sparrow, su carrera se ha caracterizado por la diversidad de guiones, así como por encarnar a personajes de lo más variopintos.

Corría el año 1984 cuando un joven John Christopher Depp II daba un giro en su vida, abandonando su puesto de vendedor y empezando su andadura en el séptimo arte con ‘Pesadilla en Elm Street’. Un papel que muchos no recordarán, pero que para él tiene un especial significado, no así para su personaje. Tras tener un pequeño papel en la oscarizada ‘Platoon’ (1986) de Oliver Stone, el reconocimiento vendrá pocos años después, curiosamente, en la pequeña pantalla, al interpretar en ‘Nuevos policias’ (‘21 Jump Street’) al oficial Tom Hanson.

Tim Burton, algo más que un ‘feeling’
Con Tim Burton, Depp se dio a conocer internacionalmente. Contó con él para protagonizar algunas de sus películas, convirtiéndose en diversos personajes, muchos de ellos recordados por los cinéfilos, en especial por sus fans. La primera dentro del universo de Burton fue ‘Eduardo Manostijeras’, en 1990, donde consiguió una de sus interpretaciones más logradas, demostrando sus habilidades con un personaje casi inamovible e introvertido, pero de buen corazón. Una especie de cuento de hadas al más puro estilo burtoniano, que contó con buenas críticas hacia el actor, augurando un gran futuro para esta joven promesa.

Aquí no acabaría la cosa, y es que lo que empezó como una relación director – actor, se afianzó llegando a la amistad que ahora se profesan. Burton le daría nuevamente el papel en la biopic ‘Ed Wood’ (1994), donde Depp rememoró al director Ed Wood, considerado como uno de los peores del cine.

Algunas de sus otras caracterizaciones más recordadas corresponderían con cinco trabajos denotados del director. ‘Sleepy Hollow’ (1999), la versión más creíble, a la par de oscura y de carne y hueso, de Ichabod Crane; ‘Charlie y la Fábrica de Chocolate’ (2005), en la piel de Willy Wonka; ese mismo año en ‘La Novia Cadáver’, una historia de amor animada en la que nuevamente trata un personaje tímido y cobarde. ‘Sweeney Todd’ (2007), por la que fue nominado al Oscar como mejor actor, donde ya sólo su mirada encarnaba la misma venganza, mezclándose en un musical victoriano, oscuro, bizarro y afilado en el que comparte escenario con Alan Rickman y, por último, ‘Alicia en el País de las Maravillas’ (2010), cuya genial interpretación del Sombrerero Loco no está en primera fila de la acción, pero queda como la anécdota delirante y saltimbanqui de la adaptación de Carroll.

Otros trabajos y la consagración ‘pirata’
Entre la primera y la última película con Tim Burton, Johnny Depp dio rienda suelta a su carrera artística. Acumuló experiencia, necesaria en este séptimo arte, y tuvo vaivenes entre fracasos y éxitos. Interpretó al clásico de Don Juan (muy alejado de los clásicos) expuesto al cine comercial, junto a Marlon Brando, en ‘Don Juan deMarco’ (1995); fue la persona elegida por Roman Polanski para la versión cinematográfica de ‘La novena puerta’ (1999); al complejo conde John Wilmot en ‘The Libertine’ (2005); en el papel de genial gánster ambientado en los tiempos de la Gran Depresión en ‘Enemigos públicos’ (2009) y con Angelina Jolie en ‘The Tourist’ (2010).

Pero fue sin duda con la saga de la factoría Disney ‘Piratas del Caribe’ con la que se consagraría interpretando al capitán Jack Sparrow. Uno de sus papeles más recordados y de los más imitados. Su sombrero y pañuelo rojo, su aspecto desaliñado con un inconfundible tatuaje y sus peculiares movimientos, sin olvidar la botella de ron, le abrieron nuevas puertas en cartelera con ‘Piratas del Caribe: la maldición de la Perla Negra’ (2003), por la que recibió una nominación al Oscar, repitiendo éxito en sus tres secuelas, hasta la fecha: ‘Piratas del Caribe: el cofre del hombre muerto’ (2006), ‘Piratas del Caribe: en el fin del mundo’ (2007) y ‘Piratas del Caribe: en mareas misteriosas’ (2011).
En ellas, se explotó sus cualidades y su imagen, lo que llevó a un desgaste físico y, sobre todo, de ingenio en la última entrega.

Con todo ello, Johnny Depp es uno de los actores del método, de los más destacados de su generación en Hollywood, capaz de meterse en el personaje hasta sentir, respirar y sufrir como él para darle ese toque personal que le lleva caracterizando desde sus comienzos en los años 80.

viernes, 4 de noviembre de 2011

La moderna tragedia griega


Grecia mira con peligro a un barranco sinuoso. La situación económica a la que está haciendo frente bien se puede asemejar a una tragedia clásica, aunque con peores consecuencias que las escritas en el pasado por Esquilo, Sófocles o Eurípides. Las medidas adoptadas por el gobierno de Yorgos Papandreu dan a entender al Consejo de la Unión Europea que esta pesadilla va para largo.

La idea del dirigente heleno de convocar un referéndum ha sacudido en los últimos días los cimientos de Europa. Un rumor venido a más con la suficiente fuerza para obligar a Alemania y Francia a frenar esta acción, que no  sólo pondría en peligro al propio país, sino a la estabilidad de la Eurozona y al euro.

Tras unas jornadas de vértigo repletas de negociaciones, Papandreu ha terminado por dar marcha atrás en su plan y no convocará al pueblo griego a consulta, que se hubiera celebrado a finales de año. En caso de haberse llevado a cabo, la posibilidad de que hubiera recibido un ‘no’ por respuesta sería algo desastroso, ya que no podría siquiera autofinanciarse ni hacer frente a las graves deudas que acarrea.

La consecuencia más drástica de haber rechazado el plan de rescate sería la salida del euro, lo que llevaría a la gran banca y a los gobiernos europeos a destinar miles de millones para recapitalizarlos.

El primer ministro ha explicado que su cancelación era precondición necesaria para empezar a dialogar con la oposición, quien le exige presentar su dimisión, previo paso por el Parlamento, que le someterá a una cuestión de confianza el viernes por la noche. En caso de dimisión, se aceptaría formar un Gobierno de unidad nacional. Todo ello debería garantizar que se cumpla el plan de rescate aprobado por Bruselas el pasado 27 de octubre (de unos 8.000 millones de euros, aún bloqueados). Al frente de este nuevo gobierno estaría Lucas Papademos, ex gobernador del Banco de Grecia.

La idea es que el nuevo ejecutivo sepa salvar los muebles y garantizar que Grecia reciba el dinero suficiente para evitar su propia quiebra, lo que se extendería a otros países de la UE. Posteriormente, con una situación más calmada, se convocarían elecciones generales, siguiendo el caso de Irlanda.

De momento, el país que vio nacer a la cultura europea intenta salir de la UVI para no convertirse en la tumba de todo un continente.