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viernes, 4 de abril de 2014
Crítica de 'Noé'
Noé y su Arca. La justicia de Dios y el Diluvio Universal. Quizá una de las pocas historias de la Biblia cuyo simbolismo sigue grabado en el recuerdo colectivo de la humanidad, de los creyentes y no tan creyentes. El relato del Antiguo Testamento sobre el castigo a la humanidad es, de por sí, una odisea en el papel. Y adaptar dicho pasaje a la gran pantalla es una misión compleja para cualquier director, pues semejante mastodonte puede patinar por doquier. Pero el séptimo arte tiene una particularidad, que siempre hay intrépidos –o locos– con mayor o menor fortuna que se atreven con estos retos, y para esta ocasión Darren Aronofsky (Réquiem por un sueño, Cisne negro) ha pedido la vez. Llegados a este punto es necesario recordar, antes de entrar a fondo en la cuestión, que Noé es una libre adaptación, y que, como tal, hace uso de las licencias artísticas necesarias para el desarrollo de su trama. Quizá por eso, en parte, un gran sector de la opinión pública internacional se ha sentido ofendida con ella. La cinta protagonizada por Russell Crowe (Gladiator) y Jennifer Connelly (Una mente maravillosa) está en el núcleo de la tormenta perfecta que es, ya que en varios países islámicos se ha prohibido su visionado.
"Dijo luego Jehová a Noé: Entra tú y toda tu casa en el arca; porque a ti he visto junto delante de mí en esta generación" (Génesis, 7:1). El cineasta neoyorquino ha llevado al extremo su definición de cine de autor para contar la vida y obra de Noé en un entorno hostil, apocalíptico, industrial y caciquista antes del Diluvio. Pero también le ha servido de plataforma para lanzar, aunque intente disimularlo en pequeñas dosis, un mensaje evangelista de salvación, que se intercala en ocasiones con planos y monólogos que te hacen dudar de si estás viendo una película o un documental del National Geographic. Aronofksy no se ha andado con chiquitas y ha tirado la casa por la ventana para mostrar al espectador un apoteósico despliegue de efectos especiales que dominan el metraje de cabo a rabo. Ejemplo de ello son los llamados "Vigilantes", entes parecidos a los que se nombran en el Génesis con el nombre de Fefilim, con un protagonismo notable a mitad de la película. Lejos de alabar su participación, en más de una ocasión las referencias a los trabajos de Ray Harryhausen en Jasón y los argonautas (1963) y Michael Bay y la saga Transformers eran más que cercanas.
En sus casi dos horas y media de duración, Noé podría ser varias películas en una. No solo hablamos de una cinta de aventuras bíblicas, es también una épica disaster-movie y un drama familiar que ríete tú. El núcleo familiar de Noé está desestructurado, desde el propio protagonista que encarna Russell Crowe, quien se ve en la obligación, como haría Abraham, de llevar hasta el final la misión encomendada por Dios, hasta el personaje de Cam (Logan Lerman, Las ventajas de ser un marginado), a quien le mueve el individualismo y la codicia. Como se expuso anteriormente, Noé, como libre adaptación, introduce los elementos necesarios para su desarrollo, y dos casos son los papeles de Ila, la hija adoptiva a quien da vida Emma Watson, cuya interpretación sirve para verificar su evolución artística más allá de la saga de Harry Potter; y Tubal Caín (Ray Winstone, Infiltrados) el antagonista de Noé que regala una lección de cómo ser un malo muy malo.
La adaptación cinematográfica de Darren Aronofsky sobre Noé no pasará por ser una de sus mejores películas. Polémicas aparte, la forma tosca, bruta y violenta en la que nos muestra la historia puede hacer que una parte del público quede desencantado con la película. Pero la oportunidad de revivir el mito, la leyenda o la fábula del arca que, según dicen, aún descansa en el monte Ararat, bien vale su visionado.
Datos a tener en cuenta:
Director: Darren Aronofsky
Reparto: Russell Crowe, Jennifer Connelly, Anthony Hopkins, Emma Watson, Ray Winstone, Logan Lerman, Marton Csokas, Dakota Goyo, Douglas Booth...
Género: aventura, bíblico, drama
Nacionalidad: estadounidense
Estreno en España: 4 de abril de 2014
Duración: 138 minutos aprox.
Clasificación: no recomendada para menores de 13 años
Valoración personal: 6
jueves, 14 de noviembre de 2013
El Diluvio universal, de la mano de Darren Aronofsky
La visión del Diluvio universal del director estadounidense Darren Aronofsky (Réquiem por un sueño, Cisne negro) ya está lista. La última película del neoyorquino versará sobre la vida del patriarca Noé, a quien da vida Russell Crowe (Los Miserables), y sobre los preparativos que él y su familia dispusieron para la construcción de la famosa arca, gracias a la cual se salvaron de la subida de las aguas, que se relata en el libro del Génesis.
Junto al actor australiano, estarán también Jennifer Connelly (Réquiem por un sueño), Saoirse Ronan (La huésped), Emma Watson (saga Harry Potter), Ray Winstone (Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal) o Anthony Hopkins (El silencio de los corderos) entre otros. Su estreno en España se espera para el 4 de abril de 2014. Hasta entonces, aquí tenéis el primer tráiler oficial de Noé.
Junto al actor australiano, estarán también Jennifer Connelly (Réquiem por un sueño), Saoirse Ronan (La huésped), Emma Watson (saga Harry Potter), Ray Winstone (Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal) o Anthony Hopkins (El silencio de los corderos) entre otros. Su estreno en España se espera para el 4 de abril de 2014. Hasta entonces, aquí tenéis el primer tráiler oficial de Noé.
domingo, 18 de marzo de 2012
Una actriz en progreso, Natalie Portman

JON BURGOA | Madrid
Si a la gente se le preguntara por el nombre de Natalie Portman, muchos afirmarían conocerla. Coincidirían que es una actriz, incluso añadirían que tiene un galardón de la Academia en su haber, pero pocos conocen su trayectoria más allá de un par de películas. Jovial, positiva, atractiva y polifacética; lo mismo te hace un papel dramático que cantarte un rap, como demostró en Saturday Live Night. Varios se acordarán por su papel de reina Amidala en la segunda trilogía de Star Wars de George Lucas, así como de Evey Hammon en V de Vendetta o Jane Foster en Thor. Nominada en dos ocasiones al Óscar, en 2011 se alzó con la estatuilla por su papel de Nina Sayers en Cisne negro, de Darren Aronofsky. A sus treinta años, ha protagonizado más de una treintena de películas y tiene la carrera de Psicología por la Universidad de Harvard. En España, su voz ha sido doblada por las actrices Nuria Trifol y Graciela Molina.
Natalie Hershlag, nombre original de la actriz, nació en Jerusalén (Israel) en 1981; hija de un médico israelí y un ama de casa estadounidense, a los pocos años de su nacimiento decidieron emigrar a los Estados Unidos, ostentando ella la doble nacionalidad, aunque mantiene sus lazos de sangre muy presentes con Israel.
Como judía no practicante que es, se mostró bastante indignada con las declaraciones que, en estado de embriaguez, soltó el diseñador John Galliano en un café parisino ante una pareja que grabó la escena. Sus comentarios antisemitas hicieron mella en la modelo de la compañía Dior, imagen de la campaña publicitaria de su perfume Miss Dior Cherie. “A la luz de este vídeo, y como una persona que tiene orgullo de ser judía, no me asociaré con el señor Galliano de ninguna manera”, declaró.
Sus comienzos fueron brindados con grandes compañeros de rodaje, de la talla de Gary Oldman, Robert de Niro o Tim Burton. En 1994, además de Oldman compartió plantel con Jean Reno en Léon, donde realizó una versión del éxito de Madonna 'Like a Virgin'; 1995 junto a de Niro y Al Pacino en Heat, y en 1996 en el papel de una chica madura, inteligente y amante del teatro shakesperiano, en Beautiful Girls, con Uma Thurman y Matt Dillon.Poco después, Woody Allen contó con ella para la comedia Todos dicen “I love you”, para un papel secundario. A su corta edad, esta interpretación fue una prueba a superar, debido a la presión que era trabajar con Allen, quien dejaba rienda suelta a la interpretación de sus actores para conseguir mayor profundidad en los papeles, algo que sentó las bases de su futuro artístico. Tras su paso por Mars Attacks! (1997), con Tim Burton; en 1999 tuvo su primera nominación en los Globos de Oro por A cualquier otro lugar, con Susan Sarandon. La presión a la que se vio sometida, tanto por su representante como por su familia, pudo derivar su desarrollo en esta etapa.
El salto internacional
Con todo ello, en 1997 George Lucas planteaba su vuelta a las galaxias, al querer explicar en otra trilogía los orígenes de La guerra de las galaxias, remontándose a la vida de Anakin Skywalker, en el que el papel de Natalie Portman, la reina Padmé Amidala, fue fundamental. Antes del cambio de siglo Star Wars: Episodio I - La amenaza fantasma veía la luz. Con 19 años rodó la segunda parte, El ataque de los clones (2002) y finalizó la trilogía con La venganza de los Sith a los 22, inmersa en sus estudios de Psicología, los cuales terminó al año siguiente de su estreno.
La gran sorpresa llegó con su madurez física y artística al participar en la película Closer, junto a Julia Roberts, Jude Law y Clive Owen, por la que ganó su primer Globo de Oro y una nominación en los Óscar, y aunque no se alzó con la estatuilla, este personaje seductor volvió a reivindicar su posición de actriz revelación. Esa continuidad se reflejó con V de Vendetta. Para su papel, en las últimas semanas de rodaje, hubo de raparse el pelo, como haría Nerea Camacho para Camino, por exigencias del guión. Lo que al principio quedó en un temor por prescindir de su melena, quedó en una buena anécdota, al quedar encantada con el cambio de look.
Transición
Tras el estreno de Star Wars: Episodio III – La venganza de los Sith el mismo año que V de Vendetta, la carrera de Natalie Portman entró en una época de transición en la cual siguió aprendiendo de la profesión. En 2006 surgió el proyecto de Paris, je t’aime, un conjunto de cortos en los que participaron actores de renombre (Gérard Depardieu, Elijah Wood o Steve Buscemi) con diversos directores, como los hermanos Coen o Isabel Coixet. Natalie Portman participó en un corto en el que daba vida a la joven actriz estadounidense, buscando el sueño de triunfar, apoyándose en un joven invidente que conoce en París. No sería su primera experiencia en este formato, ya que años después participaría, y dirigiría, en un corto de New York, I love you; un remake a la americana del anterior.Tuvo un breve periplo por España, al grabar Los fantasmas de Goya (2006), de Milos Forman, junto a Javier Bardem y Blanca Portillo, dos años después volvía a enfrascarse en una película histórica al encarnar junto a Scarlet Johansson a las hermanas Bolena, con Eric Bana como Eduardo VIII de Inglaterra. La crítica británica se cebó con dicha película; si bien el guión estaba medio acorde a la realidad ocurrida de las hermanas, que se eligiera a una israelí, una estadounidense y un australiano no sentó nada bien, al preferir muchos a actores nacionales para encarnar a estas tres figuras históricas. Tras el rodaje de Brothers (2009), le llegó su gran oportunidad.
El cisne de Aronofsky
2011 terminó por ser el gran año para la actriz israelí. El año de su película culmen y de su maternidad. A mediados del año anterior comenzaron las grabaciones de Cisne negro, la última película del director Darren Aronofsky, conocido por su ópera prima, Pi; y por Réquiem por un sueño, y en cuyo rodaje conoció a Benjamin Millepied, bailarín profesional y pareja de la actriz. Portman dio vida a Nina Sayers, una bailarina con la necesidad imperiosa de alcanzar la perfección y triunfar, amansada por una madre dominante (Barbara Hershey) y con un arrogante director artístico, ansioso por sacar el lado oscuro de su diamante en bruto (Vincent Cassel). Con 'El lago de los cisnes’ de Tchaikovski de trasfondo, Portman llegó a la práctica sus estudios de Psicología para indagar en el ente paranormal de la protagonista, logrando una interpretación extraordinaria de una persona obsesiva por luchar contra sus demonios internos, abrazando su lado más oscuro y desbordando su sexualidad autodestruyéndose, pasando de un aspecto virginal y sensible como lo era el cisne blanco a algo desinhibido y fuera de control como el cisne negro.La crítica aclamó a la actriz por su actuación, llevándose las nominaciones de mejor actriz en los principales certámenes como los Globos de Oro, los BAFTA y los Óscar. Triunfó al llevarse el trío de premios. Muchos dudaban de que asistiera a la gana en Los Angeles debido a su estado avanzado del embarazo, pero finalmente se presentó y fue a recoger el premio de mejor actriz, presentado por Jeff Bridges.
Últimos proyectos
Tras el estreno, sus actuaciones se multiplicaron, llegando a la cartelera en apenas unos meses cuatro nuevas películas. La primera de ellas fue Sin compromiso, donde ahondaba en la historia repetida de amigos con derecho a roce, esta vez con Ashton Kutcher. Después de ella, le siguió el drama El amor y otras cosas imposibles, la historia de una joven abogada que pierde el bebé que esperaba y su relación con su hijastro. A pesar de que fue producida en el 2009, se pospuso su estreno aprovechando el tirón que consiguió con Cisne negro. Bajó la presión y presentó una historia descafeinada, como lo era Caballeros, princesas y otras bestias, junto a James Franco; a la que le siguió la última estrenada en el 2011: Thor, de la factoria Marvel.Con respecto a su futuro, Natalie Portman tendrá años de ofertas y ofertas que estudiará para realizar. Tiene el proyecto de la continuación de Thor 2, así como de dos proyectos, aún sin definir, de Terrence Malick. El primero de ellos sería Knight of Cups, con el que compartiría película con Christian Bale o Cate Blanchett. El segundo es Lawless, junto a Rooney Mara, Ryan Gosling y, nuevamente, Christian Bale.
Con una trayectoria portentosa en aras a continuar creciendo, alabada por la crítica y querida por su público, la estrella de Natalie Portman seguirá brillando mucho más.
miércoles, 8 de junio de 2011
Don't think

A veces es necesario buscar una salida, una válvula de escape; en definitiva, dar con la clave para evadirte del ruido, del mundo y de tus problemas. No pensar.
Rodearte de música, sentir el ritmo y dejarse llevar por él. No pensar.
No pensar en consecuencias, ni en el pasado, ni en el futuro; sentir el presente. Sólo existe uno y su situación actual.
Cuando se vive el presente, uno no piensa en qué o quién formó parte de su pasado, y dependiendo de qué personas, ese gesto puede llegar a dolernos en lo más profundo.
miércoles, 25 de mayo de 2011
Otro clásico de Disney, en carne y hueso

JON BURGOA | Madrid
Hace poco más de un año se estrenó Alicia en el País de las Maravillas bajo la dirección de Tim Burton. Era uno de las primeras adaptaciones de los cuentos de Walt Disney Pictures, pero no la última. El pasado mes de abril se estrenaba Caperucita Roja, otra versión de un clásico de la infancia de muchos, aunque ajena al imperio Disney.
Próximamente, si los proyectos siguen adelante, podremos ver dos versiones distintas de Blancanieves; la primera, de Universal, contaría con Kristen Stewart (Crepúsculo) y Chris Hemsworth (Thor), además de Charlize Theron y Sam Claffin, bajo la dirección de Rupert Sanders. Y la segunda, de Relativity Media, dirigida por Tarsem Singh, con Julia Roberts en el papel de la madrastra malvada y Lily Collins como Blancanieves. De esta última se ha filtrado que trataría de la venganza de Blancanieves junto a los siete enanitos para acabar con su madrastra tras asesinar a su padre. La sorpresa lo da la confirmación de la producción española del mismo clásico, protagonizada por Maribel Verdú.
Pero me centro en el último con el que nos quieren sorprender. Con guión de Linda Woolverton, autora de otros libretos como Alicia en el País de las Maravillas de Burton o El Rey Léon, entre otros, se está preparando la versión en carne y hueso de La Bella Durmiente. Directamente no se trata de ella, sino de hacer un spin off con un argumento más "oscuro" sobre la malvada bruja Maléfica, cuyo titulo apuntaría a ser Maleficent.
El proyecto, que había sido pensado para Tim Burton, se llegó a temer por suspendido por la negativa de éste a participar en dicho proyecto por tener otros en mente. A pesar de ello, la productora no tira la toalla y sigue adelante. He aquí donde entran las dos sorpresas de la misma. Angelina Jolie sería la encargada de encarnar a una de las malas malísimas más recordadas del cine de animación y, si sigue lo planeado, el director de Réquiem por un sueño, Darren Aronofsky, de llevarlo a cabo. Así se lo ha hecho llegar la productora, quien confía en que el neoyorquino acepte su oferta, declinando la que tiene de Warner para dirigir Moses, una adaptación sobre la vida de Moisés.
Tras dirigir a Natalie Portman en Cisne Negro, es muy probable que el estilo oscuro y sensual se hará notar, tanto en la trama como en el personaje de Maléfica.
Muchos no pensaban en Angelina Jolie como la mala de turno, aunque tuvo su oportunidad de femme fatale en Alexander (2004). Si no fuera definitiva, la plana de actrices dispuestas a dicho papel no sería pequeña, destacando Winona Ryder, quien está volviendo a vivir una segunda juventud en el cine. Casualidades del destino, sería el segundo trabajo entre Aronofsky y Tchaikovski, quien compuso un ballet para este cuento. Uno de los cuentos de Disney con sello de garantía sin duda.
Otros en fase de producción son las versiones de La sirenita, con la que se quiere reinterpretar el cuento de Andersen desde una perspectiva más oscura, así como Merlín o El jorobado de Notre Dame.
Próximamente, si los proyectos siguen adelante, podremos ver dos versiones distintas de Blancanieves; la primera, de Universal, contaría con Kristen Stewart (Crepúsculo) y Chris Hemsworth (Thor), además de Charlize Theron y Sam Claffin, bajo la dirección de Rupert Sanders. Y la segunda, de Relativity Media, dirigida por Tarsem Singh, con Julia Roberts en el papel de la madrastra malvada y Lily Collins como Blancanieves. De esta última se ha filtrado que trataría de la venganza de Blancanieves junto a los siete enanitos para acabar con su madrastra tras asesinar a su padre. La sorpresa lo da la confirmación de la producción española del mismo clásico, protagonizada por Maribel Verdú.
Pero me centro en el último con el que nos quieren sorprender. Con guión de Linda Woolverton, autora de otros libretos como Alicia en el País de las Maravillas de Burton o El Rey Léon, entre otros, se está preparando la versión en carne y hueso de La Bella Durmiente. Directamente no se trata de ella, sino de hacer un spin off con un argumento más "oscuro" sobre la malvada bruja Maléfica, cuyo titulo apuntaría a ser Maleficent.El proyecto, que había sido pensado para Tim Burton, se llegó a temer por suspendido por la negativa de éste a participar en dicho proyecto por tener otros en mente. A pesar de ello, la productora no tira la toalla y sigue adelante. He aquí donde entran las dos sorpresas de la misma. Angelina Jolie sería la encargada de encarnar a una de las malas malísimas más recordadas del cine de animación y, si sigue lo planeado, el director de Réquiem por un sueño, Darren Aronofsky, de llevarlo a cabo. Así se lo ha hecho llegar la productora, quien confía en que el neoyorquino acepte su oferta, declinando la que tiene de Warner para dirigir Moses, una adaptación sobre la vida de Moisés.
Tras dirigir a Natalie Portman en Cisne Negro, es muy probable que el estilo oscuro y sensual se hará notar, tanto en la trama como en el personaje de Maléfica.
Muchos no pensaban en Angelina Jolie como la mala de turno, aunque tuvo su oportunidad de femme fatale en Alexander (2004). Si no fuera definitiva, la plana de actrices dispuestas a dicho papel no sería pequeña, destacando Winona Ryder, quien está volviendo a vivir una segunda juventud en el cine. Casualidades del destino, sería el segundo trabajo entre Aronofsky y Tchaikovski, quien compuso un ballet para este cuento. Uno de los cuentos de Disney con sello de garantía sin duda.
Otros en fase de producción son las versiones de La sirenita, con la que se quiere reinterpretar el cuento de Andersen desde una perspectiva más oscura, así como Merlín o El jorobado de Notre Dame.
sábado, 23 de abril de 2011
La perfección tenía un precio

JON BURGOA | Madrid
Una bailarina con la necesidad imperiosa de alcanzar la perfección y triunfar; una compañera en la que reflejará el odio y los celos; una madre con un pasado artístico frustrado que cuida con recelo cada detalle, cada paso, de su ‘dulce niña’; un director artístico poco ortodoxo empeñado en sacar el lado oscuro de su diamante en bruto; una acción psicodélica y una ambientación musical de la mano de Clint Mansell capaz de tensar y emocionar cada minuto. Estos son algunos de los elementos recogidos por el director Darren Aronofsky y que se presentan en su última película, Cisne Negro.
Nina Sayers (Natalie Portman) es una bailarina de una compañía de danza de Nueva York que inicia la temporada con ‘El Lago de los Cisnes’ de Tchaikovski. Tras retirarse la anterior reina cisne, Nina es elegida para sucederla, pero tendrá dificultades para representar al mismo tiempo al delicado cisne blanco y al sensual cisne negro. La llegada de una nueva bailarina, Lily (Mila Kunis), le llevará a confundir la ficción con la realidad, pensando que quiere robarle su papel soñado.
En su nuevo trabajo, Aronofsky (Réquiem por un sueño, El luchador) sumerge al espectador en un thriller psicológico ambientado en el mundo del ballet, llegando a envolverle en una atmósfera dramática, casi de pesadilla, y presentándole una realidad confusa en la que Nina desarrolla sus miedos y fantasías, pero que no llega a distinguir con claridad. Pone interés en la puesta en escena, en darle ese carácter sombrío a los interiores, en los planos detalle de los pies para captar la tensión en los movimientos de baile, en la importancia y el simbolismo de los espejos a lo largo de la película, así como en trasmitir el delirio y la paranoia de Nina en sus momentos más convulsos, como su transformación con plumas en el cisne negro, sus encuentros con su otra yo, al arrancarse la piel o al toparse con los cuadros que le hablan y se burlan de ella.
Cisne Negro destaca por un uso desbordante de la cámara al hombro que puede llegar a marear e incluso irritar; sin contar que en momentos parece acosar a Portman, aunque con ello consigue meter al espectador en la piel y la mente de la delicada bailarina, dejando verla más de cerca, así como internarse dentro del propio ballet.
Natalie Portman logra una interpretación extraordinaria presentando a una Nina obsesiva por luchar contra sus demonios internos y abrazarse a su lado más oscuro, desbordando su sexualidad y asumiendo la autodestrucción para pasar de un aspecto virginal y frágil a algo fuera de control y desinhibido, el cisne negro.El tándem que protagoniza junto a Kunis lleva todo el peso de la trama, pero ello no quita esencia al resto del elenco, con un arrogante Vincent Cassel en el papel de Thomas Leroy, quien necesita tornar a negro a su cisne blanco para encarnar el mal y la astucia de Odile; así como por Barbara Hershey, que interpreta a una madre sobreprotectora que impone sus reglas, encerrando a su hija en un mundo casi infantil del que no madura, negándola cualquier contacto con el mundo externo y cuya presencia en la representación final parece simbólica. Todo ello, sin olvidarse del regreso a la gran pantalla de Winona Ryder como Beth, la anterior reina cisne, a la que Nina tiene como un modelo a seguir en un principio.
El ‘tour de force’ de Cisne Negro está impregnado con el drama, la fuerza y el romanticismo propio que confiere el ballet de Tchaikovski. Portman asume el fatídico destino de su papel, como Odette el suyo para romper el hechizo que le aprisiona, para alcanzar finalmente el éxtasis de la propia superación personal que Nina ansía conseguir cueste lo que cueste, ser perfecta.
Datos a tener en cuenta:
Director: Darren Aronofsky
Reparto: Natalie Portman, Mila Kunis, Vincent Cassel, Barbara Hershey, Winona Ryder...
Género: drama, thriller psicológico
Nacionalidad: estadounidense
Estreno en España: 18 febrero de 2011
Duración: 103 min.
Clasificación: no recomendada para menores de 18
Valoración personal: 9
sábado, 19 de febrero de 2011
El canto del cisne

"Trata de una chica que es transformada en un cisne y necesita del amor para romper el hechizo, pero su príncipe se enamora de la chica equivocada... así que se suicida".
Con estas palabras, Nina explicaba brevemente a un chico que conoció en un bar de copas de qué iba la obra que más tarde interpretaría. Si habéis leído la anterior entrada, aquí os dejo un fragmento de la BSO de Cisne Negro realizada por Clint Mansell, aunque cargada con la fuerza, el drama y el romanticismo que confiere el final de El lago de los cisnes de Pyotr Ilyich Tchaikovsky. "Un final hermoso, en realidad", como matiza Nina.
Una pieza que ofrece un tono armonioso, suficiente para dejar volar la imaginación. Ciertamente, como dijo el autor ruso: "en verdad, si no fuera por la música, habría más razones para volverse loco". Puede que a partir de la película, la gente empiece a conocer un poco más a este compositor, aunque muchos ya lo conocíamos de antes, ya fuese porque lo estudiásemos en música, en el conservatorio... Y a raiz de otras obras como El cascanueces o La bella durmiente.
Disfrutadlo. Y si tenéis ocasión, escuchad la obra. No tiene desperdicio alguno.
viernes, 18 de febrero de 2011
Cisne negro
JON BURGOA | MadridEste viernes se estrena en nuestras salas de cine Cisne negro, la última película del director neoyorquino Darren Aronofsky (Réquiem por un sueño, El luchador), por la que opta en la 83º edición de los Oscar, que se celebra el próximo domingo 27, a 5 estatuillas de la Academia, entre las que destacan mejor película, mejor director y mejor actriz.
La crítica, mucho más especializada que el que aquí os escribe, afirma que es el film más arriesgado del director, llegando a superar en carga psicológica a Réquiem por un sueño.
El director juega con las imágenes y los sonidos para atrapar al espectador, tal como aseguró en rueda de prensa en la presentación de la Mostra de Venecia, y colocarlo en el laberinto interno de Nina (Natalie Portman, en la imagen), quien se abraza a un lado oscuro, apareciendo la necesidad de desbordar su sexualidad y asumiendo la autodestrucción por querer llegar a la perfección.
Así mismo, adelantó el cineasta que la idea de una película de estas caractéristicas le rondaba la cabeza desde hacía tiempo, ya que su hermana es bailarina profesional y le apetecía tratar un tema que pocos han tratado, como es el mundo de la danza. Al dar con un guión ambientado en El lago de los cisnes, el famoso ballet de Chaikovski, dio con la bipolaridad drástica que buscaba: el cisne blanco y el cisne negro.
Natalie Portman (Jerusalén, 1981) afronta con Cisne negro un nuevo reto, el cual puede llevarla a la cumbre si consigue ganar la ansiada estatuilla el domingo que viene en el Teatro Kodak de Los Angeles (California). Es su segunda nominación, tras estarlo por Closer, y es, sin duda, una de sus mejores interpretaciones. La actriz que de pequeña soñaba con ser bailarina cumplió su sueño al encarnar el papel de la dulce y delicada Nina, aunque ello le deparó algunas lesiones durante el rodaje, como la fractura de una costilla. Cosas de la vida, su pareja, Benjamin Millepied, bailarín y coreógrafo profesional, participó en esta película en el papel de David, compañero de danza.
No nos encontramos ante la misma actriz que pudimos ver en la trilogía de Star Wars, en V de Vendetta o Las hermanas Bolena y, aún menos, en Mars Attack. Estamos ante una actriz mucho más madura artísticamente que está viviendo uno de sus mejores momentos profesional y personalmente y que en pocos meses espera el nacimiento de su primer hijo.
Si algo sonó ya en la Mostra de Venecia, y fue pregunta constante en la rueda de prensa, fue la escena lésbica con Mila Kunis, en el papel de Llly. En palabras de la actriz para una entrevista de EL PAÍS, "se trata de un momento crítico y de transformación, en el que el personaje encuentra su propio placer y su identidad se fragmenta definitivamente".
Veremos cómo responde el domingo que viene, y es que aspira a cinco nominaciones, muchas menos que la clara favorita: El discurso del Rey. En los BAFTA se sabía que no aportaría mucho, aunque la que sí que sale en todas las quinielas es el de mejor actriz para Natalie Portman. No pudo acudir a estos premios por encontrarse indispuesta debido a su embarazo, pero su nombre sonó por todo lo alto al llevarse el galardón británico. En cuanto a los Oscar, aún hay dudas sobre si podrá asistir o no, aunque si todo se confirma, la podremos ver junto a su pareja en el Teatro Kodak.
A título personal, pero con la opinión compartida con muchos de vosotros, Natalie es la clara candidata a ganar en su categoría.
La crítica, mucho más especializada que el que aquí os escribe, afirma que es el film más arriesgado del director, llegando a superar en carga psicológica a Réquiem por un sueño.
El director juega con las imágenes y los sonidos para atrapar al espectador, tal como aseguró en rueda de prensa en la presentación de la Mostra de Venecia, y colocarlo en el laberinto interno de Nina (Natalie Portman, en la imagen), quien se abraza a un lado oscuro, apareciendo la necesidad de desbordar su sexualidad y asumiendo la autodestrucción por querer llegar a la perfección.
Así mismo, adelantó el cineasta que la idea de una película de estas caractéristicas le rondaba la cabeza desde hacía tiempo, ya que su hermana es bailarina profesional y le apetecía tratar un tema que pocos han tratado, como es el mundo de la danza. Al dar con un guión ambientado en El lago de los cisnes, el famoso ballet de Chaikovski, dio con la bipolaridad drástica que buscaba: el cisne blanco y el cisne negro.
Natalie Portman (Jerusalén, 1981) afronta con Cisne negro un nuevo reto, el cual puede llevarla a la cumbre si consigue ganar la ansiada estatuilla el domingo que viene en el Teatro Kodak de Los Angeles (California). Es su segunda nominación, tras estarlo por Closer, y es, sin duda, una de sus mejores interpretaciones. La actriz que de pequeña soñaba con ser bailarina cumplió su sueño al encarnar el papel de la dulce y delicada Nina, aunque ello le deparó algunas lesiones durante el rodaje, como la fractura de una costilla. Cosas de la vida, su pareja, Benjamin Millepied, bailarín y coreógrafo profesional, participó en esta película en el papel de David, compañero de danza.
No nos encontramos ante la misma actriz que pudimos ver en la trilogía de Star Wars, en V de Vendetta o Las hermanas Bolena y, aún menos, en Mars Attack. Estamos ante una actriz mucho más madura artísticamente que está viviendo uno de sus mejores momentos profesional y personalmente y que en pocos meses espera el nacimiento de su primer hijo.Si algo sonó ya en la Mostra de Venecia, y fue pregunta constante en la rueda de prensa, fue la escena lésbica con Mila Kunis, en el papel de Llly. En palabras de la actriz para una entrevista de EL PAÍS, "se trata de un momento crítico y de transformación, en el que el personaje encuentra su propio placer y su identidad se fragmenta definitivamente".
Veremos cómo responde el domingo que viene, y es que aspira a cinco nominaciones, muchas menos que la clara favorita: El discurso del Rey. En los BAFTA se sabía que no aportaría mucho, aunque la que sí que sale en todas las quinielas es el de mejor actriz para Natalie Portman. No pudo acudir a estos premios por encontrarse indispuesta debido a su embarazo, pero su nombre sonó por todo lo alto al llevarse el galardón británico. En cuanto a los Oscar, aún hay dudas sobre si podrá asistir o no, aunque si todo se confirma, la podremos ver junto a su pareja en el Teatro Kodak.
A título personal, pero con la opinión compartida con muchos de vosotros, Natalie es la clara candidata a ganar en su categoría.
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