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lunes, 7 de marzo de 2016

'El cascanueces', próximo remake de Disney en carne y hueso con Lasse Hallström como director


La factoría Disney ya sabe lo que es realizar remakes de los cuentos clásicos y salirle bien la jugada, como Maléfica o La Cenicienta. En busca de superarse, la casa de Mickey Mouse está apostando fuerte con proyectos como Dumbo, Merlin o La sirenita, a los que hay que sumarles el último del que tenemos noticia: El cascanueces, nueva adaptación del cuento de E.T.A. Hoffmann que popularizó Chaikosvki con su ballet y que será dirigido por el cineasta sueco Lasse Hallström (Un lugar donde refugiarse).

Según avanza The Hollywood Reporter, la película, cuyo guión estará al cargo de Ashleigh Powell, mezclará en acción real la historia original de Hoffmann (El cascanueces y el rey de los ratones) y la versión de Chaikosvski, adaptación a su vez de un cuento breve de Alejandro Dumas (El cuento del cascanueces).

La historia del cuento sigue a Clara Stahlbaum, una niña que recibe como regalo de Navidades un pequeño muñeco cascanueces. La joven deposita el juguete en su habitación, pero al regresar se da cuenta que está atrapada en un mundo de fantasía, en mitad de una guerra entre soldados de pan de jengibre y un ejército de ratones.

Aunque su gran papel lo ha tenido en el ballet -se estrenó tuvo lugar el 18 de diciembre de 1892 en el Teatro Mariinski de San Petersburgo-, la historia también ha tenido su espacio en el cine, destacando la adaptación real de Nutcracker (1986), dirigida por Carroll Ballard, y la película de animación El Príncipe Cascanueces (1990), de Paul Schibli.

sábado, 23 de abril de 2011

La perfección tenía un precio


JON BURGOA | Madrid
Una bailarina con la necesidad imperiosa de alcanzar la perfección y triunfar; una compañera en la que reflejará el odio y los celos; una madre con un pasado artístico frustrado que cuida con recelo cada detalle, cada paso, de su ‘dulce niña’; un director artístico poco ortodoxo empeñado en sacar el lado oscuro de su diamante en bruto; una acción psicodélica y una ambientación musical de la mano de Clint Mansell capaz de tensar y emocionar cada minuto. Estos son algunos de los elementos recogidos por el director Darren Aronofsky y que se presentan en su última película, Cisne Negro.
Nina Sayers (Natalie Portman) es una bailarina de una compañía de danza de Nueva York que inicia la temporada con ‘El Lago de los Cisnes’ de Tchaikovski. Tras retirarse la anterior reina cisne, Nina es elegida para sucederla, pero tendrá dificultades para representar al mismo tiempo al delicado cisne blanco y al sensual cisne negro. La llegada de una nueva bailarina, Lily (Mila Kunis), le llevará a confundir la ficción con la realidad, pensando que quiere robarle su papel soñado.
En su nuevo trabajo, Aronofsky (Réquiem por un sueño, El luchador) sumerge al espectador en un thriller psicológico ambientado en el mundo del ballet, llegando a envolverle en una atmósfera dramática, casi de pesadilla, y presentándole una realidad confusa en la que Nina desarrolla sus miedos y fantasías, pero que no llega a distinguir con claridad. Pone interés en la puesta en escena, en darle ese carácter sombrío a los interiores, en los planos detalle de los pies para captar la tensión en los movimientos de baile, en la importancia y el simbolismo de los espejos a lo largo de la película, así como en trasmitir el delirio y la paranoia de Nina en sus momentos más convulsos, como su transformación con plumas en el cisne negro, sus encuentros con su otra yo, al arrancarse la piel o al toparse con los cuadros que le hablan y se burlan de ella.
Cisne Negro destaca por un uso desbordante de la cámara al hombro que puede llegar a marear e incluso irritar; sin contar que en momentos parece acosar a Portman, aunque con ello consigue meter al espectador en la piel y la mente de la delicada bailarina, dejando verla más de cerca, así como internarse dentro del propio ballet.

Natalie Portman logra una interpretación extraordinaria presentando a una Nina obsesiva por luchar contra sus demonios internos y abrazarse a su lado más oscuro, desbordando su sexualidad y asumiendo la autodestrucción para pasar de un aspecto virginal y frágil a algo fuera de control y desinhibido, el cisne negro.
El tándem que protagoniza junto a Kunis lleva todo el peso de la trama, pero ello no quita esencia al resto del elenco, con un arrogante Vincent Cassel en el papel de Thomas Leroy, quien necesita tornar a negro a su cisne blanco para encarnar el mal y la astucia de Odile; así como por Barbara Hershey, que interpreta a una madre sobreprotectora que impone sus reglas, encerrando a su hija en un mundo casi infantil del que no madura, negándola cualquier contacto con el mundo externo y cuya presencia en la representación final parece simbólica. Todo ello, sin olvidarse del regreso a la gran pantalla de Winona Ryder como Beth, la anterior reina cisne, a la que Nina tiene como un modelo a seguir en un principio.
El ‘tour de force’ de Cisne Negro está impregnado con el drama, la fuerza y el romanticismo propio que confiere el ballet de Tchaikovski. Portman asume el fatídico destino de su papel, como Odette el suyo para romper el hechizo que le aprisiona, para alcanzar finalmente el éxtasis de la propia superación personal que Nina ansía conseguir cueste lo que cueste, ser perfecta.

Datos a tener en cuenta:
Director: Darren Aronofsky
Reparto: Natalie Portman, Mila Kunis, Vincent Cassel, Barbara Hershey, Winona Ryder...
Género: drama, thriller psicológico
Nacionalidad: estadounidense
Estreno en España: 18 febrero de 2011
Duración: 103 min.
Clasificación: no recomendada para menores de 18
Valoración personal: 9

sábado, 19 de febrero de 2011

El canto del cisne


"Trata de una chica que es transformada en un cisne y necesita del amor para romper el hechizo, pero su príncipe se enamora de la chica equivocada... así que se suicida".
Con estas palabras, Nina explicaba brevemente a un chico que conoció en un bar de copas de qué iba la obra que más tarde interpretaría. Si habéis leído la anterior entrada, aquí os dejo un fragmento de la BSO de Cisne Negro realizada por Clint Mansell, aunque cargada con la fuerza, el drama y el romanticismo que confiere el final de El lago de los cisnes de Pyotr Ilyich Tchaikovsky. "Un final hermoso, en realidad", como matiza Nina.
Una pieza que ofrece un tono armonioso, suficiente para dejar volar la imaginación. Ciertamente, como dijo el autor ruso: "en verdad, si no fuera por la música, habría más razones para volverse loco". Puede que a partir de la película, la gente empiece a conocer un poco más a este compositor, aunque muchos ya lo conocíamos de antes, ya fuese porque lo estudiásemos en música, en el conservatorio... Y a raiz de otras obras como El cascanueces o La bella durmiente.
Disfrutadlo. Y si tenéis ocasión, escuchad la obra. No tiene desperdicio alguno.

viernes, 18 de febrero de 2011

Cisne negro

JON BURGOA | Madrid
Este viernes se estrena en nuestras salas de cine Cisne negro, la última película del director neoyorquino Darren Aronofsky (Réquiem por un sueño, El luchador), por la que opta en la 83º edición de los Oscar, que se celebra el próximo domingo 27, a 5 estatuillas de la Academia, entre las que destacan mejor película, mejor director y mejor actriz.

La crítica, mucho más especializada que el que aquí os escribe, afirma que es el film más arriesgado del director, llegando a superar en carga psicológica a Réquiem por un sueño.
El director juega con las imágenes y los sonidos para atrapar al espectador, tal como aseguró en rueda de prensa en la presentación de la Mostra de Venecia, y colocarlo en el laberinto interno de Nina (Natalie Portman, en la imagen), quien se abraza a un lado oscuro, apareciendo la necesidad de desbordar su sexualidad y asumiendo la autodestrucción por querer llegar a la perfección.
Así mismo, adelantó el cineasta que la idea de una película de estas caractéristicas le rondaba la cabeza desde hacía tiempo, ya que su hermana es bailarina profesional y le apetecía tratar un tema que pocos han tratado, como es el mundo de la danza. Al dar con un guión ambientado en El lago de los cisnes, el famoso ballet de Chaikovski, dio con la bipolaridad drástica que buscaba: el cisne blanco y el cisne negro.

Natalie Portman (Jerusalén, 1981) afronta con Cisne negro un nuevo reto, el cual puede llevarla a la cumbre si consigue ganar la ansiada estatuilla el domingo que viene en el Teatro Kodak de Los Angeles (California). Es su segunda nominación, tras estarlo por Closer, y es, sin duda, una de sus mejores interpretaciones. La actriz que de pequeña soñaba con ser bailarina cumplió su sueño al encarnar el papel de la dulce y delicada Nina, aunque ello le deparó algunas lesiones durante el rodaje, como la fractura de una costilla. Cosas de la vida, su pareja, Benjamin Millepied, bailarín y coreógrafo profesional, participó en esta película en el papel de David, compañero de danza.

No nos encontramos ante la misma actriz que pudimos ver en la trilogía de Star Wars, en V de Vendetta o Las hermanas Bolena y, aún menos, en Mars Attack. Estamos ante una actriz mucho más madura artísticamente que está viviendo uno de sus mejores momentos profesional y personalmente y que en pocos meses espera el nacimiento de su primer hijo.
Si algo sonó ya en la Mostra de Venecia, y fue pregunta constante en la rueda de prensa, fue la escena lésbica con Mila Kunis, en el papel de Llly. En palabras de la actriz para una entrevista de EL PAÍS, "se trata de un momento crítico y de transformación, en el que el personaje encuentra su propio placer y su identidad se fragmenta definitivamente".

Veremos cómo responde el domingo que viene, y es que aspira a cinco nominaciones, muchas menos que la clara favorita: El discurso del Rey. En los BAFTA se sabía que no aportaría mucho, aunque la que sí que sale en todas las quinielas es el de mejor actriz para Natalie Portman. No pudo acudir a estos premios por encontrarse indispuesta debido a su embarazo, pero su nombre sonó por todo lo alto al llevarse el galardón británico. En cuanto a los Oscar, aún hay dudas sobre si podrá asistir o no, aunque si todo se confirma, la podremos ver junto a su pareja en el Teatro Kodak.
A título personal, pero con la opinión compartida con muchos de vosotros, Natalie es la clara candidata a ganar en su categoría.