miércoles, 20 de agosto de 2014
'Locke'. Un agónico viaje en coche
Un único espacio y tiempo donde transcurre la trama -un viaje en coche, de noche- y un único personaje que lleve el peso de la misma. Ya se han visto varios ejemplos en el séptimo arte de este minimalismo que abogan por un solo escenario para dar forma a la película, desde las clásicas La soga (Alfred Hitchcock, 1948) o 12 hombres sin piedad (Sidney Lumet, 1957) hasta las más recientes, como la española Buried (Enterrado) (Rodrigo Cortés, 2010). Buscando darle una vuelta de tuerca al asunto, se presenta Locke, la segunda película como director del británico Stephen Knight, conocido por ser el guionista de Promesas del este (David Cronenberg, 2007). Presentada, fuera de concurso, en el pasado Festival de Venecia, y ganadora del Mejor Guión en los British Independent Films Awards, la película está protagonizada por el también británico Tom Hardy, reconocido por sus papeles en El topo (Tomas Alfredson, 2011) y Origen (2010) y El caballero oscuro: La leyenda renace (2012) de Christopher Nolan, quien ya manifestó su deseo de trabajar con el director: "estaba emocionado con su proyecto. Tenía un guión sólido, y nos fuimos a por ello", declaró.
La inspiración de Locke se remonta al rodaje de Redención (2013), la ópera prima de Knight. “Las ciudades y las carreteras en la noche son hermosas. Puedes mirarlas durante horas. Fue entonces cuando me pregunté si yo sería capaz de contar una historia que se desarrollara íntegramente de noche y en el interior de un vehículo”, comenta un Steven Knight que sorprendió a los productores con el argumento de la historia, centrada en Ivan Locke (Hardy), un marido y padre ejemplar que trabaja como gerente en una empresa del sector de la construcción donde se ha labrado reputación y éxito. Como siempre, tras acabar su jornada laboral, regresa a casa en su coche. Un trayecto monótono -de Birmingham a Londres, unos 90 minutos por carretera, lo que dura el filme- que, debido a una inoportuna llamada telefónica, pone su vida personal y profesional patas arriba. Aunque en la pantalla domine la presencia de Hardy, Locke también cuenta con otros protagonistas. Fuera de cámara, las voces en off de Olivia Colman (La dama de hierro, 2011), Ruth Wilson (Anna Karenina, 2012), Ben Daniels (Jack el cazagigantes, 2013) y Tom Holland (Lo imposible, 2013), se encargan de interactuar con Locke a través del manos libres del coche.
Rodada en apenas ocho días, mejor dicho, en ocho noches, el gran reto de la película fue dotarla de una atmósfera acorde a una única referencia de trabajo, una tarea que recayó en el director de fotografía greco chipriota Haris Zambarloukos (Thor, 2011): “Debido a que en todo momento lo único que vemos es el rostro de Tom, la película me parece más visceral que explicativa. Hubo que jugar con los ángulos de las cámaras y buscar ubicaciones exteriores, como el parabrisas, para agudizar los reflejos de las farolas nocturnas de la carretera. Fue un aluvión de colores y luces en movimiento”, afirma.
Estreno: viernes 22 de agosto.
jueves, 14 de agosto de 2014
'Mi amigo Mr. Morgan'. Cuando Matthew encontró a Pauline
A sus 81 años, Sir Michael Caine sigue teniendo mucho que dar –y enseñar– en la gran pantalla. Dos Oscar y tres Globos de Oro avalan una carrera artística que se extiende desde sus comienzos en Zulú (1964), y que abarca la descarnada Alfie (1966), Hannah y sus hermanas (1986) –por la que ganó su primera estatuilla–, o El americano impasible (2002), hasta sus intervenciones en la trilogía de El caballero oscuro, Origen (2010) y la futura Interstellar, todas ellas de Christopher Nolan.
Su nuevo proyecto en cartelera, Mi amigo Mr. Morgan, un drama basado en la novela La douceur assassine, de Françoise Dorner, está dirigido por la cineasta alemana Sandra Nettelbeck (Deliciosa Martha, 2001) y coprotagonizado por la actriz francesa Clémence Poésy (127 horas, 2010 ). En la película, Caine da vida a Matthew Morgan, un solitario profesor de Filosofía residente en París, distanciado de sus dos hijos y viudo desde hace un par de años. Incapaz de superar la muerte de su mujer, intenta suicidarse en numerosas ocasiones. Todo cambia cuando se encuentra con Pauline (Poésy), una profesora de baile que le enseñará a ver la vida con otros ojos y a disfrutar de los pequeños momentos.
La directora Sandra Nettelbeck describe Mi amigo Mr. Morgan como "una comedia simpática, agridulce y melancólica" en la que sus protagonistas solo buscan una amistad que les permita pasar el tiempo juntos. Una película donde se trata "un deseo insatisfecho que tiene que ver con el hecho de pertenecer a alguien, no en el sentido romántico, sino en el de almas gemelas", añade.
Estreno: jueves 14 de agosto.
miércoles, 13 de agosto de 2014
'Gabrielle'. La felicidad no entiende de discapacidades
"Tenía un gran deseo de hablar sobre la felicidad, de la gente que en cierto modo es invisible y de la fuerza que la música puede darles", argumenta la directora Louise Archambault (Familia, 2005) sobre el origen de su última película, Gabrielle, presentada por Canadá en la última edición de los Oscar. El filme nació con el objetivo de dar a conocer una enfermedad poco frecuente que afecta al desarrollo neurológico y a los rasgos faciales: el síndrome de Williams, padecido por Gabrielle Marion-Rivard, protagonista de la película.
La historia cuenta la vida de Gabrielle, quien a pesar de su enfermedad ha desarrollado una gran talento musical. Integrante de un centro de ocio para personas con discapacidades, participa en el coro Las Musas, donde conoce a Martin (Alexandre Landry), del que terminará enamorándose y haciéndose inseparables. Tanto la hermana de Gabrielle como la madre de Martin se muestran preocupadas de que esa relación, al ser diferente, continúe, motivo que empuja a que se distancien y dejen de verse. Gabrielle, lejos de rendirse, buscará llevar una vida como la del resto, normal e independiente, que le permita conocer lo que es el amor y afianzar su gran interés por la música.
Louise Archambault dedicó bastante tiempo a documentarse sobre la enfermedad de Williams para tratarla y llevarla a la gran pantalla. Del mismo modo, se reunió con terapeutas musicales y diversos grupos que trabajaban con discapacitados intelectuales para desarrollar su historia, así como con el verdadero coro Las Musas, del que era integrante Gabrielle Marion-Rivard. "Su carisma y autenticidad me dieron ganas de seguirla", cuenta la directora. Con una gran cualidad para la música, pero con las dudas por saber si Gabrielle podría interpretar, la realizadora canadiense optó por una forma de rodaje casi propia del documental, con el objetivo de captar así su verdadera esencia y dejar espacio a la improvisación. "Eso era lo que quería para ser auténtica y fiel a la verdad", afirma.
Estreno: jueves 14 de agosto.
jueves, 7 de agosto de 2014
'Mil veces buenas noches'. Viaje a los infiernos
La figura del reportero gráfico ha sido llevada a la gran pantalla en diversas ocasiones, pero siempre relegada a segundos planos, a personajes de reparto que, sin embargo, han dejado actuaciones tan recordadas como las de Linda Hunt en El año que vivimos peligrosamente (1982), papel que le valió el Oscar, o John Malkovich en Los gritos del silencio (1984). La última película del director noruego Erik Poppe, Mil veces buenas noches, busca darle la importancia que se le venía resistiendo. Juliette Binoche, ganadora del Oscar por El paciente inglés, fue la actriz elegida por Poppe para dar vida a la protagonista. "Es una actriz excelente. El papel le encajaba", confiesa.
La cinta narra la vida de Rebecca, una fotógrafa de guerra que viaja a lo largo y ancho del planeta inmortalizando el horror de los conflictos bélicos. Herida en un atentado en Kabul (Afganistán), debe regresar al hogar familiar junto a su esposo Marcus (Nikolaj Coster-Waldau, Jaime Lannister en Juego de Tronos, o Mamá) y sus dos hijas pequeñas. Pero las alegrías del retorno duran poco, pues su marido le planta un ultimátum: o su trabajo o ellos. Ante la disyuntiva, Rebecca decide regresar a su trabajo y viaja en compañía de su hija mayor a un campamento de refugiados en Kenia, donde encontrará las respuestas a su tormento emocional.
Mil veces buenas noches, título que evoca aquella frase de Julieta en la obra de William Shakespeare, es un filme muy personal para Poppe, quien antes de dedicarse al cine trabajo como fotógrafo y corresponsal para la agencia Reuters. "La película cuenta una historia casi autobiográfica. Parece sacada de mi diario", comenta un director reticente a ver sus películas una vez estrenadas, y que esperó a contar con el visto bueno de su familia y de sus antiguos compañeros de profesión para realizar el montaje definitivo de este drama intimista. "Quiero que todos sientan que hablo de la realidad de su trabajo y de su vida por primera vez. Quiero que puedan decir: esta película expresa mi dilema".
Estreno: viernes 8 de agosto.
miércoles, 6 de agosto de 2014
'Shirley. Visiones de una realidad'
El arte llama al arte. Y cuando se encuentran tienden a fusionarse. Eso es lo que se desprende de Shirley. Visiones de una realidad, el último filme dirigido por el cineasta austríaco Gustav Deustch, presentado hace unos meses en la Berlinale. La apuesta del director fue mezclar una trama del séptimo arte que recreara de la mejor manera posible trece cuadros del pintor realista Edward Hooper, conocido por retratar durante más de treinta años -desde el período de Entreguerras hasta su muerte en 1967- la soledad de la vida contemporánea de Estados Unidos.
El centro de la acción la lleva Shirley (protagonizada por Stephanie Cumming, que debuta en el largometraje), una actriz atractiva y carismática a la que le gustaría influir en el devenir de su país, pero que no acepta ni la realidad que vive -a través de los episodios históricos de la Gran Depresión, la Segunda Guerra Mundial, los conflictos raciales o la muerte del presidente John F. Kennedy en Dallas- ni la crisis personal y profesional que le aflige, pues es consciente de que no triunfará como artista y debe aceptar trabajos de poca monta para subsistir y su visión sobre la pareja no es el que se adapta al canon social de la época.
En las tareas de realización de Shirley. Visiones de una realidad, Deustch se apoyó en la diseñadora Hanna Schimek para trasladar del lienzo al celuloide las dimensiones de las obras escogidas de Hooper, cubriendo los ángulos muertos para "introducir elementos que no se ven en los cuadros", cita el director, quien ha querido mantener intactos la sensibilidad y el tratamiento cinematográfico de las obras de un artista cuya influencia se puede apreciar en películas como Forajidos (Robert Siodmak, 1946), Psicosis (Alfred Hitcock, 1960) o Una historia verdadera (David Lynch, 1999).
Estreno: viernes 8 de agosto de 2014.
jueves, 31 de julio de 2014
'Begin again', la comedia romántica de Keira Knightley
William Shakespeare escribió en cierta ocasión que «si la música es el sustento del amor, que siga sonando». Con esa premisa partió, más de 400 años después, el director irlandés John Carney (Dublín, 1972) para realizar Once. Este filme, aplaudido tanto por la crítica como por el público, ganó en 2006 el Oscar a la Mejor Canción Original por el tema Falling Slowly. A pesar del éxito que dejó la película, la estela de Carney acabó difuminándose de la escena internacional. Ocho años después de la historia protagonizada por Glen Hansard y Markéta Irglová, Carney vuelve por la puerta grande con Begin Again. Cruzando el charco, las calles de Dublín dejan paso a las de la Gran Manzana neoyorquina.
La historia cuenta la vida de Gretta (Keira Knightley, Anna Karenina), joven compositora y pareja de Dave (Adam Levine, vocalista de Maroon 5), un guitarrista al que la suerte le sonríe en la música. Gracias al éxito de él, ambos marchan a Nueva York, donde una compañía discográfica firma un contrato con Dave. El ritmo de la vida cosmopolita hace que Gretta acabe relegada a un segundo plano, a ser alguien prescindible en la vida de su chico, lo que termina en una irremediable ruptura. Por el contrario, está Dan (Mark Ruffalo, Shutter Island), un ejecutivo discográfico de capa caída y distanciado de su hija Violet (Hailee Steinfeld, Valor de ley) que ha sido despedido de su trabajo. Viendo la vida pasar, encuentra a Gretta actuando en una sala del East Village. Prendado de su talento musical, le propone trabajar juntos en la grabación de un disco. En el momento más bajo de sus vidas, esta colaboración les cambiará para siempre.
Keira Knigthley da rienda suelta a sus dotes como guitarrista en Begin Again, algo para lo que tuvo que aprender desde cero. Aunque casada con el músico James Righton, teclista de Klaxons, la credibilidad de su personaje recaía en saber desenvolverse encima del escenario, por lo que tuvo que aprender varios nociones musicales y dar clases de canto –hizo sus pinitos en El límite del amor (John Maybury, 2008)–. Un reto que, a ojos de sus compañeros de reparto, ha superado con creces. "Keira está fantástica. Es muy divertida y tiene un gran talento como cantante", afirma Mark Ruffalo. Acostumbrada a interpretar personajes dramáticos, como lo fue Lizzy Bennett en Orgullo y prejuicio (Joe Wright, 2005), papel que le valió su única nominación al Oscar, la actriz británica confiesa que buscaba alejarse de esa faceta y añadir nuevos registros a su carrera artística, una oportunidad que John Carney le ha brindado. "Decidí que me apetecía hacer algo en lo que no tuviera que pasar por un calvario emocional. Aquí hay cierta agitación, pero me pareció increíblemente optimista. Es raro encontrar obras tan llenas de esperanza", ha declarado.
El filme, que clausuró la última edición del Festival de Cine de Tribeca, en Nueva York, tiene en la música su pilar fundamental. Y para darle forma a toda la trama el director volvió a confiar en el equipo de Once, incluido el actor y músico Glen Hansard, para componer algunas de las canciones, además de llamar al grupo New Radicals para complementar la banda sonora. Begin Again también propicia el salto de algunos músicos al escenario, como son los casos de CeeLo James (ganador de cinco premios Grammy y miembro de Gnarls Barkley) o Adam Levine. A pesar de que ambos cuentan con experiencia previa en la televisión –Levine ha participado en la exitosa serie American Horror Story– la película ha sido su primera prueba de fuego en la gran pantalla, una experiencia positiva y diferente que resalta el líder de Maroon 5: "La música fue fácil, pues es mi terreno; pero la interpretación ha sido un reto estupendo. Todos me hicieron sentir muy cómodo, como si estuviera haciéndolo lo mejor posible, pese a tener relativamente poca experiencia".
martes, 29 de julio de 2014
'El Hobbit' cierra su trilogía
El próximo mes de diciembre, Peter Jackson verá cerrada, finalmente, su segunda mega incursión al mundo creado por el escritor sudafricano J.R.R Tolkien, con el estreno mundial del último episodio de El Hobbit. La batalla de los cinco ejércitos, cuyo primer tráiler se ha estrenado hoy.
Después de recuperar su reino del Dragón Smaug, la Compañía ha desencadenado sin quererlo una fuerza inimaginable en el mundo. Un Smaug enfurecido volaba hacia la Ciudad del Lago para acabar con cualquier vida que se encontrase allí. Obsesionado por su tesoro, Thorin sacrifica la amistad y el honor mientras que Bilbo intenta frenéticamente hacerle entrar en razón.
Sin la ayuda aparente del mago Gandalf, Sauron envía varias legiones de orcos hacia la Montaña Solitaria en un ataque furtivo. Cuando la oscuridad se cierne sobre ellos, enanos, elfos y los hombres de la Tierra Media deberán decidir si se unen o eligen ser destruidos.
Sin la ayuda aparente del mago Gandalf, Sauron envía varias legiones de orcos hacia la Montaña Solitaria en un ataque furtivo. Cuando la oscuridad se cierne sobre ellos, enanos, elfos y los hombres de la Tierra Media deberán decidir si se unen o eligen ser destruidos.
viernes, 25 de julio de 2014
'La isla mínima', el nuevo thriller de Alberto Rodríguez
Ayer se dieron a conocer las películas que competirán en la Sección Oficial de la 62ª edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián (o como seguimos conociéndolo, Zinemaldia). Entre ellas, tres españolas: Magical girl, de Carlos Vermut, Loreak (Flores), de Jon Garaño y Jose Mari Goenaga y La isla mínima, del cineasta sevillano Alberto Rodríguez, conocido por sus trabajos en 7 vírgenes (2005) o la más reciente Grupo 7 (2012).
Sobre La isla mínima, que distribuirá Warner Bros. España a partir del próximo 26 de septiembre, hay que decir que se trata de una película ambientada en los años 80, en las marismas del Guadalquivir, donde dos hermanas, Estrella (16) y Carmen (15), han desaparecido misteriosamente después de las fiestas del pueblo. El caso se empieza a conocer y la madre de las niñas consigue que el juez de la comarca envíe desde Madrid a dos detectives de homicidios, Pedro (Raúl Arévalo, Primos) y Juan (Javier Gutiérrez, Águila roja) a investigarlo. A su llegada se encontrarán con Rodrigo, el padre de las chicas (a quien da vida Antonio de la Torre, La gran familia española)l. Durante la investigación, una huelga de los trabajadores del campo pondrá en riesgo la tarea de los policías, que ya están bastante presionados para dar con el paradero de las chicas.
Sin embargo, la investigación policial pone en evidencia que en los últimos años han desaparecido varias jóvenes más y que aparte del arroz existe otra fuente de riqueza en las marismas: el tráfico de drogas. Nada es lo que parece en esta comunidad aislada. Las pesquisas de los detectives parecen no llevar a ningún lado. En este difícil proceso, Juan y Pedro deberán enfrentarse a sus propios miedos, a su pasado y a su futuro.
Quien haya visto True Detective, una de las últimas -y recomendadas- series de televisión estadounidenses (HBO emitió su primera temporada), pensará que ha habido interferencias con La isla mínima. Un caso parecido en una ubicación parecida (cambiemos las marismas de Luisiana por Andalucía) y una dupla de policías tan diferentes entre ellos que el riesgo de que la misión no llegue a puerto es alto. Pero para nada. Ambas producciones desconocían de la otra cuando empezaron la preproducción, aunque el resultado y la cercanía de sus estrenos daban que pensar otra cosa. Dejado las peripecias de Matthew McConaughey y Woody Harrelson, Javier Gutiérrez y Raúl Arévalo, el Sean Penn español, recogen el relevo de uno de los estrenos del año.
Su primera prueba de fuego será, obviamente, San Sebastián, donde estará pendiente de las opiniones de la crítica; y, posteriormente, del público. Pero todo apunta a que, junto a El niño (Daniel Monzón), sea la película más destacada en la próxima edición de los Premios Goya.
Sobre La isla mínima, que distribuirá Warner Bros. España a partir del próximo 26 de septiembre, hay que decir que se trata de una película ambientada en los años 80, en las marismas del Guadalquivir, donde dos hermanas, Estrella (16) y Carmen (15), han desaparecido misteriosamente después de las fiestas del pueblo. El caso se empieza a conocer y la madre de las niñas consigue que el juez de la comarca envíe desde Madrid a dos detectives de homicidios, Pedro (Raúl Arévalo, Primos) y Juan (Javier Gutiérrez, Águila roja) a investigarlo. A su llegada se encontrarán con Rodrigo, el padre de las chicas (a quien da vida Antonio de la Torre, La gran familia española)l. Durante la investigación, una huelga de los trabajadores del campo pondrá en riesgo la tarea de los policías, que ya están bastante presionados para dar con el paradero de las chicas.
Sin embargo, la investigación policial pone en evidencia que en los últimos años han desaparecido varias jóvenes más y que aparte del arroz existe otra fuente de riqueza en las marismas: el tráfico de drogas. Nada es lo que parece en esta comunidad aislada. Las pesquisas de los detectives parecen no llevar a ningún lado. En este difícil proceso, Juan y Pedro deberán enfrentarse a sus propios miedos, a su pasado y a su futuro.
Quien haya visto True Detective, una de las últimas -y recomendadas- series de televisión estadounidenses (HBO emitió su primera temporada), pensará que ha habido interferencias con La isla mínima. Un caso parecido en una ubicación parecida (cambiemos las marismas de Luisiana por Andalucía) y una dupla de policías tan diferentes entre ellos que el riesgo de que la misión no llegue a puerto es alto. Pero para nada. Ambas producciones desconocían de la otra cuando empezaron la preproducción, aunque el resultado y la cercanía de sus estrenos daban que pensar otra cosa. Dejado las peripecias de Matthew McConaughey y Woody Harrelson, Javier Gutiérrez y Raúl Arévalo, el Sean Penn español, recogen el relevo de uno de los estrenos del año.
Su primera prueba de fuego será, obviamente, San Sebastián, donde estará pendiente de las opiniones de la crítica; y, posteriormente, del público. Pero todo apunta a que, junto a El niño (Daniel Monzón), sea la película más destacada en la próxima edición de los Premios Goya.
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